Desaparece el equipo de los Costeños del Desafío Súper Humanos

Desaparece equipo costeño del Desafío Súper Humanos. Kevin terminó último en el Desafío de Capitanes y condenó a su equipo.

Desaparece equipo costeño del Desafío Súper Humanos

Desaparece equipo costeño del Desafío Súper Humanos. Toda una sorpresa resultó ser el último Desafío de Capitanes que obligaba al equipo perdedor a bajar su bandera y desaparecer definitivamente del Desafío Súper Humanos. En una prueba que estuvo por demás reñida, Kevin, quien lideró gran parte de la misma, tuvo una aparatosa caída desde una gran altura de la cual no se repuso por completo ni sicológica ni físicamente y terminó perdiendo la prueba por no poder superar ese mismo obstáculo. Por tal motivo, el equipo de los costeños no va más en el Desafío Súper Humanos.

Tal y como lo habíamos anunciado, la salida de Leonardo de la competencia marcaría el comienzo de una nueva etapa en el Desafío. Esto porque al momento de despedirse de los demás competidores en cada una de las playas, Leo le entregó un mensaje a cada equipo en el cual se hacía un llamado a un nuevo Desafío de Capitanes que, al igual que la primera prueba de este tipo, el perdedor tendría que bajar su bandera.

Cada equipo eligió su propio capitán, eso sí ninguno eligió de nuevo al participante que había ido al Desafío de Capitanes la primera vez. Enviaron solamente hombres, pues al parecer todos los equipos consideraron que esto haría la prueba más equitativa. Para este Desafío de Capitanes, los participantes se enfrentaban a una de las pruebas más duras que se ha visto hasta ahora, pues tenían que atravesar una difícil pista de obstáculos, pero cargando algunos objetos que dificultaban la movilidad y también la resistencia como una cuerda o un salvavidas entre otros.

Aunque en un principio todos los participantes llevaban el mismo avance, a medida que la prueba avanzó se empezaron a sacar distancia. Kevin fue el primero en superar un obstáculo desde un puente colgante y desde ahí lideró la prueba con gran ventaja hasta cierto punto. Sebastián de los antioqueños y Jeysson de los cachacos seguían a Kevin, aunque de lejos, mientras que Alejandro de los cafeteros y Makina de los vallecaucanos iban más rezagados.

Así fue toda la prueba hasta que les tocó el turno de pasar por un obstáculo en el que tenían que atravesar dos palos de bambú ubicados horizontalmente y a una altura aproximada de siete metros, era el momento de demostrar el mejor equilibrio. Fue aquí donde empezó la debacle de los costeños, pues a pesar de haber liderado toda la prueba, en su primer intento de superar este obstáculo, Kevin tropezó y cayó desde esa altura. Su caída lo dejó afectado mentalmente y además le dejó también un par de lesiones en la rodilla, pero lo peor de todo fue que para cuando se recuperó medianamente e intentó volver a subir, Sebastián y Jeysson ya lo habían alcanzado.

A propósito de Jeysson, a él sí se le dio muy bien esta parte de la prueba y pasó los palos de pie, lo que le valió para ganar la prueba y dejar a su equipo con el privilegio de distribuir a los costeños en los otros equipos. Sebastián y los demás concursantes pasaron el obstáculo del bambú como pudieron, mientras que Kevin no llegó muy lejos en ninguno de sus otros tantos intentos ya que cada vez que trataba de pasar algún objeto se le caía y debía volver a empezar. Como nunca pudo pasar por los palos de bambú, finalmente Kevin terminó perdiendo la prueba por culpa de este obstáculo y sentenció a su equipo a desaparecer.

Ya después de terminada la prueba, Kevin entre lagrimas sintió haber defraudado a sus compañeros, a su familia y de paso a toda la región y pidió disculpas ante las cámaras, al tiempo que los demás participantes trataron de consolarlo.

Ya de vuelta en las playas, cada capitán contó cómo le había ido en la prueba y las reacciones naturalmente coincidieron con el desempeño de cada participante: En playa plata los cachacos se abrazaron y gritaron de la emoción al saber que Jeysson había ganado, aunque al momento de llegar a la playa, el cachaco les jugó una broma a los demás participantes de su equipo y les hizo creer que había perdido. En esa misma playa también, Tomás felicitó a Alejandro porque al menos no terminó de último y así los cafeteros seguirán como equipo.

En playa oro los antioqueños también felicitaron a Sebastián por haber llegado en segundo lugar y así haber conservado el equipo. Pero mientras unos se alegraban otros sufrían. En playa bronce los ánimos no podían ser peores, al encontrarse con sus compañeros, Kevin tuvo que darles la triste noticia de que el equipo iba a desaparecer y esto por su puesto, causó gran tristeza e incluso llanto en los costeños que no se esperaban semejante suceso.

Luego de haber digerido la noticia a medias y de dejar en claro que para ellos la competencia ya no sería lo mismo sin su equipo, los costeños empezaron a especular cuál sería el nuevo destino de cada uno y cómo sería la nueva distribución de los equipos. Llamó la atención bastante el hecho de que casi todos se mostraron reacios a tener que compartir equipo con los vallecaucanos, pues a pesar de haber compartido tantas experiencias, buenas y malas, los costeños coincidieron en que los del valle son un grupo muy cerrado y que solo les gusta hablar entre ellos. Además los costeños argumentaron que el equipo de los vallecaucanos también es poco atractivo porque no tienen plata.

De cualquier forma, la desaparición de los costeños marca un antes y un después en esta edición del Desafío, pues además de mostrarse como uno de los equipos más fuertes, se ganaron el primer puesto en alegría y buena convivencia, tanto así que los participantes de otros equipos se sorprendieron y uno que otro hasta se entristeció al saber de la disolución del equipo.

Pero esta no es más que otra etapa que esta dura y entretenida competencia que cada vez se acerca a lo mejor y también a lo más difícil. Veremos cuál será el destino de los participantes de la costa y cómo será la competencia de aquí en adelante. Lo que sí es seguro es que el Desafío Súper Humanos está cada vez más emocionante.