La tusa: Cuando cambiamos plomo por comedias que no hacen reír

Pink Sauce analiza 'La Tusa, los hombres también lloran' y nos entrega su opinión con su inconfundible estilo.

La tusa: Cuando cambiamos plomo por comedias
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Tras recuperar el liderato con Desafío India, Caracol liquidó a Tiro de gracia, y varía el repertorio de plomo-plomo-plomo que tenía entre las 9 hasta las 11:30 p.m. con su nueva comedia urbana que chupará llanta hasta que se termine, habiendo vivido del arrastre, y luego nadie se acuerde de ella. Estamos hablando de La tusa, los hombres también lloran.

La escena cumbre del episodio debut, donde a Javier le decían la frase de “No eres tú, soy yo” se la cargaron con una pésima actuación cómica de los personajes que discutían por teléfono ¿Por qué él no viaja? ¿Así como así se deja botado un viaje al exterior?.

Alguien tiene que decirle al manager de Carolina Gómez, que la suya no es una vena cómica. Si acaso una vena várice. Sobre todo después de fracasos pseudo cómicos como Marido a sueldo, La teacher de Inglés y este. Qué triste, no tenemos buenos protagónicos masculinos, que ya tenemos que importarlos. Por otra parte, no entiendo por qué Mónica Lopera dejó sus proyectos en el extranjero, que la llevó a participar en una web serie de suspense y en Los Borgia, por salir en la enésima comedia de Caracol que bien podría ser un libreto rechazado de las películas de Dago García. Lo peor es que la idea original ni siquiera es colombiana, es la adaptación de una película argentina de hace más de 10 años. Más en contra del programa.

Otros vicios de Caracol son la fotografía saturada de colores chillones, y poner leyendas y musicalizar en exceso los capítulos, ni que esto fuera Musidramas. O peor: estamos frente a un remix entre el nivel aspiracional de Los caballeros las prefieren brutas con Historia de hombres solo para mujeres en el prime time. Ah, por cierto, el carro de recién casados es tan cliché como la escena en la fila de la Embajada Americana, la de la pelea del protagonista con su colega médico, la de la lectura de cartas, los reclamos al buzón de voz, la de la llamada de María en el bar o el papel del amigo-pañuelo de lágrimas. Ni hablar de los sempiternos exteriores de Miami, creo que los he visto desde la ya mencionada Teacher de inglés. Ah, por cierto, hicieron breves papeles en esta novela Marcelo Dos Santos y Kimberly Reyes. Hasta en la sopa…

En conclusión: La novela plagada de los lugares comunes llegará a captar la teleaudiencia que se aburrió del bucle conciertuchos de pueblo-mozas-lloriqueadas de Lucía Arjona-Borracheras de Diomedes-Los papás de Diomedes de la telenovela ex líder de audiencia del canal rival. Si lo logra, es porque hemos cedido a los cantos de sirena de Caracol. No es un halago.