Pink admite que algunas veces durmió en la calle

Milena López, Laura Acuña y Adriana Betancur. (Twitter)

La diva estadounidense del rock confesó haber sido una joven díscola y desobediente. Además, reveló que su mamá la echó de la casa porque nunca pudo controlarla.

“Antes me escapaba con frecuencia de casa. Siempre que algo me molestaba, me marchaba. A veces un par de días, a veces dos semanas. Y entonces dormía en la calle”, confiesa Pink.

Añade que a los 15 años su madre le echó definitivamente de la casa, aunque “ahora nos entendemos estupendamente”, si bien explica  “no estamos hechas para vivir juntas”.

La cantante de pelo escandalosamente coloreado señala que es una experta tatuadora y que durante una gira tatuó personalmente a todos los miembros de su banda.

“También mi mejor amiga tiene un tatuaje mío. Primero le planté un beso en la tripa con mis labios pintados de carmín y luego le tatué el dibujo”, destaca Pink, cuyo verdadero nombre es Alecia Beth Moore.

De igual manera, confiesa que su gran vicio son los cigarrillos y que no puede dejar de fumar. “Hecho humo desde que tenía nueve años. Es asqueroso. Odio los cigarrillos, pero soy una absoluta fumadora. He tratado tantas veces de dejarlo, que ahora debería dejar de intentarlo”.

Finalmente, reconoce que tiene una tendencia fácil a la carcajada y que sobre el escenario no todo sale a la perfección. “Con frecuencia me olvido de los textos o como se toca la guitarra y entonces me parto de risa”, afirma.

“Hace un par de días le pisé sin querer a mi compañero de baile en la cara. Fue terrible, pero no podía dejar de reírme”, señala la cantante, que saltó a la fama con la canción Most Girls hace ya nueve años.

EFE