Obras de Feliza Bursztyn estarán en el Museo Nacional

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El Museo Nacional de Colombia rinde homenaje a una de las escultoras más vanguardistas del país en la muestra “Felisza Burstyn, elogio de la chatarra”.

Feliza Busztyn nació en Bogotá en 1933. Primero estudió pintura en el Art Students League de Nueva York y con el escultor cubista ruso Ossip Zadkine en la Academie de la Grande Chaumière de París. Luego trabajo con el artista francés César Baldaccini, quien trabajó con materiales como poliuretano, metal desechado y piezas de automóviles. Baldaccini ejerció una gran influencia en la obra de Bursztyn.

Bursztyn era callada. Una entrevistada difícil que respondía con monosílabos o con respuestas ambiguas. Tenía un humor genial. Disparaba luminosos apuntes aún en los momentos más difíciles. En julio de 1981 unos militares disfrazados de civil allanaron su casa. Revolcaron todo. Feliza comentó: “Quizás estaban buscando mis polvos perdidos”. Lo que buscaban, torpemente, era la espada de Bolívar, que había sido robada por el M-19.

Detuvieron a la artista, le vendaron los ojos, la interrogaron. García Márquez cuenta en su artículo Los 166 días de Feliza la siguiente anécdota que ocurrió durante el interrogatorio: “Le preguntaron si conocía a algún escritor, y contestó que sí: a Hernando Valencia Goelkel. Le preguntaron si no conocía a otros, y contestó que sí, pero que no los mencionaba porque eran muy malos escritores”.

Tres días después de su absurda detención, un juez la acusó de tener un arma ilegal, una vieja Pietro Beretta que no funcionaba y que Feliza no había tocado nunca. Dos días después pidió asilo en México. Con el alma partida, salió de Colombia para siempre.

El día de su muerte salió a comer con García Márquez y Eduardo. García Márquez narra, poéticamente, el momento de su muerte: “Feliza, sentada a mi izquierda, no había acabado de leer la carta para ordenar la cena, cuando inclinó la cabeza sobre la mesa, muy despacio, sin un suspiro, sin una palabra ni una expresión de dolor, y murió en el instante. Se murió sin saber siquiera por qué, ni qué era lo que había hecho para morirse así, ni cuáles eran las dos palabras sencillas que hubiera podido decir para no haberse muerto tan lejos de su casa”.

La exposición del Museo Nacional, que se enmarca en el Programa de Homenajes Nacionales, rememora a una de las artistas más controversiales de su época. La obra de Bursztyn, vanguardista, poética, libertaria, no es conocida en su real dimensión. El nombre de la artista no aparece en Wikipedia, muchos nunca han escuchado su nombre. Esta exposición le abrirá a muchos los ojos, iluminará los hierros, la chatarra estética de Bursztyn, la artista soldadora.

¿Dónde y cuándo?
Museo Nacional de Colombia Cr 7 N° 28-66
Hasta el 28 de febrero
Hora: martes a sábado 10:00 am a 6:00 pm, domingo 10:00 am a 5:00 pm
Costo: $500 a $3.000; gratis niños menores de 5 años, ancianos y discapacitados
Inf: 3348366

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