Falleció Christopher Lee, el actor de ‘Drácula’ y ‘El señor de los anillos’

El británico Christopher Lee, falleció debido a problemas respiratorios, según registró el diario The Telegraph.

Falleció Christopher Lee, el actor de 'Drácula'

El actor británico Christopher Lee, legendario intérprete de Drácula, murió este domingo a los 93 años, informó a AFP este jueves la oficina del registro civil del barrio londinense de Kensington y Chelsea.

“Puedo confirmar que el 8 de junio expedimos un certificado de defunción de Christopher Lee, muerto el 7 de junio”, dijo una portavoz de la oficina municipal sin dar más detalles.

Christopher Lee, tan famoso por su altura como por sus personajes del género del terror, fue mundialmente conocido por su personificación del conde Drácula y otras grandes producciones de Hollywood.

Nacido el 27 de mayo de 1922 en el seno de una familia acomodada en el barrio de Belgravia de Londres, Christopher Frank Carandini Lee, fallecido el 7 de junio a los 93 años (aunque su muerte se ha conocido este jueves), estudió en el colegio Wellington hasta los 17 años y a los 19 se alistó en la Real Fuerza Aérea (RAF) británica, coincidiendo con los momentos claves de la II Guerra Mundial.

No fue hasta finales de la década de los cuarenta del pasado siglo cuando empezó su carrera cinematográfica y debutó como actor secundario en el filme “Corridor of Mirrors” de Terence Young y en la famosa adaptación del clásico de Shakespeare “Hamlet” de 1948.

Christopher Lee, gran aficionado a “El Señor de Los Anillos de J.R.R. Tolkien, reconoció que uno de sus sueños sería interpretar a Gandalf en el filme de la saga, aunque su edad no le permitiría dar al papel la fuerza necesaria.

A pesar de eso, en 2011 volvió a la gran pantalla dando vida en las distintas películas de la trilogía fantástica a Saruman, líder de los magos Istari.

A sus más de 80 años de edad, todavía se vio con fuerzas para aceptar el encargo del director de Star Wars, George Lucas, que le encargó el papel del Conde Dooku en la segunda y tercera entrega de la trilogía.