La vida del escritor y Nobel colombiano Gabriel García Márquez será llevada al cine de la mano de Frank Marrero.
Desde ya se prepara la película que llevará a la pantalla grande la historia y vida del escritor colombiano Gabriel … →
Documental sobre Castro explora una faceta poco conocida del líder: su pasión por la cocina.
‘Anécdotas sobre Fidel‘, de la realizadora estadounidense Estela Bravo, muestra el lado personal de Castro mediante testimonios de personalidades como su amigo el escritor colombiano Gabriel García Márquez.
‘Fidel es muy buen cocinero’, contó el premio Nobel de Literatura en la cinta de 46 minutos presentada en el marco del Festival de Cine de La Habana.
García Márquez relata que él y su esposa intercambiaron con Castro recetas para preparar langostas y también bacalao.
‘El algunas veces ha cocinado para mi y otras veces yo para él. Sobre todo hemos intercambiado algunas recetas de camarones’, explicó el religioso brasileño Frei Betto, un intelectual de izquierda.
Castro, de 83 años, está apartado del poder desde que enfermó a mediados del 2006. El año pasado fue reemplazado en la presidencia por su hermano menor Raúl.
REUTERS
El gobierno mexicano realizó labores de espionaje al escritor colombiano Gabriel García Márquez durante al menos dos décadas, reportó el domingo la prensa nacional.
García Márquez, residente en México desde la década de 1960 y hasta la del 80, y ya entonces ligado con la izquierda latinoamericana, es sujeto de un expediente creado por la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS), de acuerdo con un reporte del diario El Universal.
El diario mexicano publicó documentos inéditos de servicios de inteligencia, los cuales revelan las actividades del Premio Nobel. Los funcionarios de inteligencia reportaron contactos del escritor con el ex presidente francés François Mitterrand y con su consejero Régis Debray, además de otros líderes políticos, en especial de El Salvador, Chile y Colombia.
El Universal señala que era obvio que estaba fichado y sujeto a una vigilancia atenta desde los años 70, cuando ya tenía su residencia como inmigrante en la nación, primero por el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976) y después por el de José López Portillo (1976-1982).
Las actividades del escritor como intermediario entre militantes de la izquierda latinoamericana y el equipo de Mitterrand son uno de los episodios más amplios que refieren los documentos de la DFS.
AP